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Roncoli, el poeta del fútbol

Su libro, "Resaca de potrero" se presentó en Hueney con la presencia del ex mundialista Julio "El Vasco" Olarticoechea.

Con la misma calidez que pinta el mundo del fútbol y sus personajes, Daniel Roncoli presentó en Hueney  su segundo libro, Resaca de Potrero.

Lo hizo acompañado por dos invitados de lujo: Julio "El Vasco" Olarticoechea, campeón del mundo en el mundial de México `86, y Guillermo Blanco, periodista de vasta trayectoria, ex vocero de Maradona y director de DeporTea.

Un  tercer invitado fue Jorge Valdano, quien a través de un mensaje grabado telefónicamente alentó a Daniel a seguir en el mundo de la literatura y destacó el rescate que logra de jugadores olvidados, como Ermindo Onega y El Mono Obberti.
Guillermo Blanco definió de Daniel como "un talento que muchas veces no se valora por esas cosas que tenemos los pueblerinos de no creer que sea el de al lado el que trasciende".
"A pesar de haberse ido -dijo- lleva la bandera de Cañuelas a todas partes" y recordó que en el verano lo vieron en Mar del Plata corriendo con un buzo que tenía el nombre de Cañuelas en la espalda o haberlo escuchado hasta el hartazgo hablar de Juan Carlos Nesprías cuando se conocieron en la revista El Gráfico.
Para que no queden dudas de este afecto por Cañuelas y su gente, Roncoli le dedicó la presentación a dos amigos que estuvieron en la presentación de su primer libro: Gonzalito ("Quien no puede verlo con su bicicleta virada al sepia acercándose a las puertas del cielo, hinchando por el Cañuelas Fútbol Club") y "El Colorado" Nuss ("Seguramente estará jugando un partido celestial, transpirando la camiseta con los colores de Cañuelas").

 "Tito" Abdo fue uno de los invitados para leer dos pasajes de la obra: un poema dedicado al "Flaco" Perrotta, uno de los jugadores más notables del CFC, y una semblanza dedicada al elegante artillero "Coquito" Maestú.

El público que colmaba las instalaciones de Hueney respondió con carcajadas cuando Abdo repasó las recordadas disputas entre Maestú y el carnicero Pedro Bastarrica, quien no dejaba de hostigarlo verbalmente desde la tribuna.

Cristian Cirigliano fue el encargado de leer "La nuca de Dios", poema que Roncoli le tributó a Olarticoechea en su primer libro y que alude a la "salvada" del Vasco contra Inglaterra en el memorable partido contra Inglaterra en el Estadio Azteca.

La guitarra, que fue pasando de mano en mano, le brindó a la presentación ese definitivo clima de camaradería, de amigos reunidos en torno a un fogón. Guillermo Blanco cantó un tema de su autoría que próximamente podría grabar el Chaqueño Palavecino; y luego el "Tano" Cirigliano encantó a todos con "El sueño del pibe", un tango que alguna vez cantó Maradona. Incluso le dejó su impronta cambiando los nombres de Baldonedo, Martino y Boyé por los de Olarticoechea, Batista y Garré.

La gente pidió más y el Tano -con la compañía del talentoso guitarrista Carlos Astudillo- siguió con  "Bajo Belgrano" y "Tinta roja".

Así concluía el picado de sueños y palabras en el que muchos cañuelenses le retribuyeron a Roncoli ese cariño que siempre lleva como bandera a todas partes. 

HOMENAJE A OLARTICOECHEA
Nunca hay una voz desmedida en su oratoria / no se calza medallas que encandilan en el pecho / No invoca en su hazaña las crueldades de la historia / para él jugar es llevar su dignidad como bandera, escribe Daniel Roncoli en "La nunca de Dios", un poema que rememora la jugada del Vasco en el inolvidable partido de México '86 y que lo pinta como deportista y como persona.

Con esa misma modestia y con esa sencillez de la que habla Daniel el Vasco se mostró en Cañuelas el pasado 23 de marzo.

Invitado por Guillermo Blanco, Olarticoechea contó una interesante anécdota sobre su encuentro con Carlos Bilardo cuando lo convocó para la Selección.

Explicó que se reunieron a un costado de la autopista 25 de Mayo un día que el Vasco volvía a su pueblo, Saladillo. "Bilardo agarró un ladrillo y ahí no más, en una pared de una casa, dibujó una cancha y ahí mismo me dio una charla técnica. De Bilardo se podrías hacer un libro gordo con todas las cosas que hay para escribir".

Quique Alcoba le preguntó sobre la histórica salvada del arco argentino frente a Inglaterra. "Tuve la intención de sacarla, sentí el golpe en la nuca, pero me caí y no sabía si la pelota había entrado o no. Seguro que el de arriba dijo ´esta no entra´. Seguramente fue la nuca de Dios".

Respondiendo a una pregunta de Alfredo Morgante, dijo que Maradona había el jugador que más le costó marcar en su trayectoria.

Sobre el cierre, el director municipal de Deportes, Juan Iglesias, le entregó un reconocimiento "Esto es por todo lo que hiciste por el fútbol".

El Vasco firmó autógrafos, se sacó fotos con todo el mundo y se fue con un abrazo para el escritor cañuelense: "Puedo decir que tengo un nuevo amigo", le dijo.

INFOCAÑUELAS
23-03-07

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