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Daniel Roncoli inicia su tercer período como presidente del Cañuelas FC

Habló con InfoCañuelas sobre el proyecto de ampliar el Arín en siete hectáreas y el inminente debut de Fútbol 5 para Ciegos, entre otras disciplinas. La economía del club, las versiones sobre la venta de la sede de calle Lara y el proyecto del centro educativo.

Daniel Roncoli.

Daniel Roncoli acaba de ser electo como presidente del Cañuelas FC por tercera vez consecutiva, algo que no sucedía desde hace 50 años cuando Jorge Arín venció en asamblea a la lista opositora de Oscar Galli (1967) iniciando su tercer período al frente de la institución albirroja.

Esta nueva ratificación en el cargo es un verdadero premio para el periodista, escritor y actor cañuelense que ha dejado de lado toda su actividad privada para dedicarse de lleno a la Presidencia del Club que amó desde niño.

En diálogo con InfoCañuelas se explayó sobre la economía del CFC, los proyectos deportivos y, sobre todo, edilicios y de infraestructura que se piensan encarar en breve.

—¿Cuáles son las prioridades para esta nueva etapa?

—En este primer año intentaremos licitar la losa de Lara 870 como se aprobó en la Asamblea Extraordinaria del año pasado. El producido, entre 7 y 8 millones de pesos, se invertirá directamente en el Arín con el objeto de darle funcionalidad de 100 x 100 ya que estamos colapsados en todas las actividades. Se hará la cancha 3 de sintético y detrás de la tribuna local un polideportivo de 30 x 50. Más vestuarios. Se terminará la pensión de inferiores de fútbol. Se pondrá el acento en Deportes Adaptados con Subcomisión afín por primera vez en la historia del club, el debut en Fútbol 5 para Ciegos (nos toca la zona de Boca y River) y la posibilidad de ser referentes a nivel nacional como pulmón del CENARD y el ENARD. Otros objetivos son Potenciar las carreras internacionales de Nicolás Eli y Florencia Moreno; terminar el trámite (esperamos que no haya más cambios de normativa) de creación de la Fundación del Centro Educativo CFC; estrenar el SUM de la sede social; y ser competitivos en básquet y fútbol, especialmente en el crecimiento de las inferiores.

—¿Qué hay de concreto en la posibilidad de compra de los terrenos aledaños al Arín?

—Estamos en las primeras gestiones tras una negativa férrea de muchos años. Es nuestro deseo desde el momento en que pensamos a vernos dentro del club, plantear el club de los próximos 100 años: en ese sentido es imprescindible adecuar instalaciones, tener un predio pensado para el desarrollo, unificado, con espacio suficiente por el crecimiento que se vislumbra en relación a la población y al club en sí. Son 7 hectáreas y media. El terreno es ideal en todo sentido, por medida y por funcionalidad en su articulación con el Arín. Hacia mediados de año habrá novedades en la negociación.

—¿En qué instancia está el complejo educativo proyectado en El Cajón?

—Como decía antes, hay un tema burocrático en relación a la creación de la Fundación. En lo que respecta al club dimos todos los pasos: generamos un espacio comunitario en la manzana, levantamos todas las inhibiciones y el embargo, volvimos a unificar los lotes, hicimos el plan de estudio, presentamos la documentación escolar en DIPREGEP, hicimos el concurso de arquitectos, elegimos un proyecto... Con la fundación aprobada saldremos a formalizar promesas de donaciones para iniciar la obra.

—En los últimos meses trascendieron rumores sobre la venta de la sede histórica de Lara y 25 de Mayo. ¿Qué hay de cierto?

—Son rumores que escucho desde hace 20 años. En lo concreto, cuando analizamos en la Asamblea Extraordinaria del año pasado desprendernos de la losa de Lara 870 (un bien al que no podemos darle utilidad para generar un espacio deportivo) algunos socios calificados plantearon el desafío de pensar qué hacer con la sede. Es una discusión para nuevos debates. Hay cosas que son claras: tiene un valor sentimental que no entra en discusión; tiene problemas estructurales propios de haberse construido por etapas y no de forma proyectada que hacen insuficientes los espacios y que obligan a un mantenimiento diario muy oneroso (por ejemplo, buena parte de las instalaciones eléctricas eran de cables de tela, todas las cañerías -todas- estaban podridas). Pero quiero destacar que no está en venta y ni siquiera se analizó esa hipótesis. La Comisión no tiene ninguna facultad para hacerlo por otra parte. Estamos abiertos a discutir el club que viene, eso sí. Es imprescindible. El crecimiento de Cañuelas es exponencial. Para eso implementamos reuniones de Comisión abiertas (ya hicimos una este año) donde los socios marcan agenda y seguramente en alguna de esas charlas saldrá el tema y si amerita se llevará como discusión más formal a una Asamblea.

—Pasando al fútbol, ¿cómo explicás este bajón de los últimos partidos luego del buen rendimiento de fines de 2016?

—El equipo llegó a su mejor forma en la serie amistosa, en el partido con All Boys para ser más concretos. Habíamos logrado superar el nivel del año anterior cuando clasificamos a la Copa Argentina. La demora en el inicio de las actividades fue perjudicial, la concentración se volvió un poco laxa, se lesionaron jugadores clave. Maidana, Horacio Martínez, Larrea primero. Se resintió Ismael Villalba. Luego se lesionaron Grecco, Esteban García y se resintió Maidana. Bajas sensibles para cualquiera. En la búsqueda de reemplazar su jerarquía se probaron variantes en el esquema que no funcionaron y bajó el nivel de juego. Eso es evidente. Pero en la primera rueda pasamos por dos momentos de turbulencia que el equipo supo superar. Es bueno ser pacientes, por esos antecedentes y los otros de este grupo y porque se está cumpliendo el objetivo que es formar parte del lote que aspirará al Reducido. Si logramos estar entre esos ocho superaremos algunos otros obstáculos como mejorar el promedio.

—¿Cómo está la economía del Club? ¿Los ingresos permiten sostener el gasto que insume la primera?

—El balance dio superávit por primera vez en años. A decir de Manolo Manzanares la última vez había sido durante la presidencia de José Del Valle en los '80. Teniendo en cuenta el contexto país estamos muy bien. En octubre salvamos 700 mil pesos de dos juicios que habían quedado latentes del gerenciamiento conocido como "Los colombianos", y eso lo hicimos con gestión. No hemos asumido ningún compromiso económico ni formal ni informal, no hemos contraído deuda. Mantenemos como siempre al Fútbol Profesional fuera de la economía diaria del club por lo que la gran crisis de AFA no repercutió en otras actividades. Pese a la gran deuda que tiene AFA con los clubes, en Fútbol Profesional tenemos una demora en términos financieros. Se viene corriendo de atrás un mes. En lo general si bien se vive un presente duro en lo económico, tenemos más dinero por cobrar que el que debemos afrontar.

—¿Qué esperás de la llegada de Tapia a la Presidencia de la AFA?

—La esperanza está ligada a su condición de hombre de Ascenso. No es un teórico, ha pasado por todas los avatares que pasamos a diario. Tiene el consenso de las categorías de abajo. Ojalá que pueda volcar toda esa energía que demostró en los últimos años a la gestión. Venimos de 10 meses de pasividad total de la Comisión Normalizadora, desprecio y muy poco conocimiento de campo.

—¿Cómo ves las demás disciplinas del CFC más allá del fútbol?

—En líneas generales, muy bien. Se están intentando -limitaciones espaciales mediantes- hacer crecer las actividades que incluyan más mujeres al club. Sumamos muchísimas en el último tiempo con la formalización de cinco divisiones en vóley, la escuelita de Fútbol Femenino, la de básquet y algunas otras actividades no federadas. El Centro de Alto Rendimiento en Tenis pasa un muy buen presente con Nicolás Eli (1 de Argentina) como gran confirmación. La actividad competitiva de menor exigencia, genera excelentes torneos y mantiene el Poli de Del Carmen 2170 lleno. En Deportes Adaptados somos referentes a punto de ser designados sede a nivel nacional. El básquet masculino formativo consiguió logros históricos y abastece a la Primera que, decidimos, presentará un equipo juvenil. El vóley creció en divisiones y horarios de entrenamiento por la suma de jugadores. La Escuela de Fútbol funciona con lista de espera por el cuidado que se brinda (cantidad de profes por alumno), los Infantiles y Preinfantiles profesionalizaron los entrenamientos y la evolución es marcada, los Juveniles entrenan a la par de Primera con varios futbolistas a promover y con un proyecto grupal que hace que desde Primera a Escuelita (por coordinación general y un software) todos sigan un patrón. Además, el club salió mucho a la calle, recuperando potreros, llevando clínicas, dándose a conocer, becando nuevos deportistas.

—¿Te sorprendió la decisión de Nacho Irigoyen de alejarse de la práctica del básquet?

—No, porque ya había anticipado sobre su indisposición laboral. Es una baja importantísima. Lo vamos a extrañar como extraños a sus padres cuando dejaron de trabajar orgánicamente en la Subcomisión de Básquet.

LA NUEVA CD

Daniel Roncoli fue electo por primera vez como presidente del CFC en diciembre de 2012 y reelecto en 2015. En su tercer período (2017-2019) lo acompañarán Gustavo Lamarca (vice 1), Jorge Zanabone (vice 2), Carlos Carrizo (vice 3), Carlos Alberto Bonavita (tesorero), Cdor. Diego Rodríguez (protesorero), José Luis García (secretario), Jorge Fuego (prosecretario), Ivana Bolaño (secretaria de Actas).

Vocales: Roberto Martínez Galassi, Santiago Gabrielo, Gabriel Oscar Bonavita, Diego Moliner, Juan Pablo Belletieri. Suplentes: Jorge Iraola, Jorge Illescas Gadea, Damián Bohler, Adrián Matreló, Nelson Cabrera. Revisores de cuentas: Martín Rivarola, Karin Marelli, Susana Rogado. Suplentes: Martín Yusti, Marcelo Ponce.

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