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Piden ayuda para mejorar las condiciones de su casa

Una familia de Máximo Paz tiene un niño con asma crónica. La humedad del piso agrava su dolencia. Piden colaboración para colocar un revestimiento en el piso.

La casa de Nilda, su esposo y cuatro hijos.

La madre de un niño de 10 años que padece un cuadro de asma avanzado solicitó ayuda para mejorar las condiciones de la precaria vivienda en la que viven, donde sólo cuentan con un alisado de cemento de poco espesor. Lo más urgente es colocar un piso de mosaicos o cerámico para evitar la humedad que se filtra en los ambientes, en una zona deprimida e inundable por las malas condiciones de los desagües.

Nilda Zorrilla vive junto a su marido y cuatro hijos (5, 7, 9 y 10 años) en la calle Buenos Aires entre Perú y Venezuela, en el barrio San Eduardo, a unas ocho cuadras del centro de Máximo Paz.

Hace poco más de un año al nene mayor le detectaron un asma avanzado en el Hospital de Ezeiza. "En verano no es tan problemático, pero en otoño, primavera e invierno, con los cambios de clima, sufre muchísimo y se agita. Siempre estamos con el PAF y el Salbutamol a mano por si no puede respirar. La neumonóloga que lo atiende nos pidió que tratemos de tenerlo en un ambiente seco, pero le expliqué que vivimos en un barrio humilde con mucha humedad" explicó Nilda a InfoCañuelas.

Sus dos hijos mayores nacieron en Estados Unidos y están sin documento de identidad, por lo que tuvo que insistir bastante para que en el Hospital de Ezeiza lo tomaran como paciente.

Hace unos meses inició un trámite en la Municipalidad de Cañuelas, donde le prometieron colaboración para la construcción de un piso de cerámico. "Me acuerdo que era un día de muchísimo frío, la secretaria de la Intendente me hizo ir a la cinco a un corralón. Fui con el nene para que lo vieran y no pensara que estaba inventando. Me hizo esperar hasta las 7. Completé todo el papeleo. Presenté un presupuesto de Caeiro, que era por 8 o 10 mil pesos. Me dijo que estaba todo aprobado y que me lo iban a dar. Al tiempo llamé a la secretaria y me dijo que no me podían enviar los materiales porque por el estado de los caminos el camión no podía entrar. Cuando dejó de llover y secó, volví a llamar y ahí me dijo que el Tribunal de Cuentas había rechazado mi trámite. Y todo quedó en la nada".

Zorrilla y su esposo son cooperativistas, con un ingreso mínimo. Ella acaba de finalizar un curso de repostería y asegura que está dispuesta a trabajar para pagarse el piso, siempre que alguien la ayuda con algún horno usado en el que pueda elaborar las piezas de pastelería que piensa vender en el barrio. 

La casa cuenta con una cocina comedor, dos habitaciones pequeñas y un baño. Con cada lluvia el patio se inunda y permanece así durante días, filtrando humedad en toda la casa. Un revestimiento en el piso es prioridad para mejorar la calidad de vida del pequeño paciente.

 

 

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