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Daniel Roncoli: “Creo que la revolución hoy pasa por tener un discurso propio”

El actor y escritor cañuelense habló sobre su trabajo en "Extraña pareja" y sobre su programa de radio que se escuchará en Cañuelas a partir de junio.

Daniel Roncoli, autor de "Instrucciones para embellecer el domingo", "Resaca de potrero" y "Canilleras en el alma" también integra el elenco de "Extraña pareja" obra que se verá este jueves en el Cine Teatro Cañuelas.

Además, dirige y conduce "El plomero del Titanic" (defensor de causas perdidas) que se emite todos los sábados a las 15 en radio Brisas de Mar del Plata (FM 98.5).

Un compilado del programa se podrá escuchar en FM Winners a partir del 7 de junio.

En vísperas de su visita teatral a la ciudad, Roncoli habló con InfoCañuelas.

-Daniel, ¿cómo resumirías la propuesta de "Extraña Pareja"?
-Es un texto brillante de Neil Simon, una clase maestra de la comedia. Escapa de la convención del vodevil o los argumentos de la comedia ligera. Tiene profundidad, inteligencia y afronta una problemática que sigue siendo un conflicto vigente: los opuestos que por momentos entran en corto circuito y por momentos se juntan. No es casual que sea un éxito desde los sesenta.

En la entretela es un bello canto a la amistad que trasciende los efectos del argumento y supongo que es lo que el público se lleva como un detonador tras pasar un momento grato y divertido.

-¿Es difícil trabajar con figuras tan conocidas y populares como Carlín Calvo y Pablo Rago?
-Es un placer porque son dos compañeros humildes, que no tienen aires de divismo. Es una experiencia singular, además, porque son dos actores muy diferentes y a la vez se los asocia como binomio por la repercusión que tuvieron haciendo Amigos son los amigos.

Carlín es un ejemplo de voluntad y entrega. Se sobrepone a situaciones complicadas derivadas de las secuelas de su ataque cerebro vascular y representa al distinto: un actor despojado de la ortodoxia que con su oficio y su carisma, emociona y tiene magnetismo para robarse las miradas y hacer reír. Es muy extraño su comportamiento, inimitable, porque tiene raptos de intuitivo y sin embargo se maneja dentro de parámetros de repetición, precisión, respeto de la fórmula que resulta.

Con Pablo es la primera experiencia y estoy encantado. Tiene un gran talento y sobre el escenario es una fiesta compartir la escena con él porque está presente, muy vivo, dispuesto a asociarse al juego y a estimularlo. Como director es inquieto, amable, incansable y a más de 200 funciones sigue proponiendo cosas para que la puesta mejore y absolutamente abierto a la creatividad de los actores.

-Es la primera vez que actuás en tu propio pueblo... ¿Eso supone alguna presión extra?
-Es la primera en el marco profesional. Yo ya he fracasado, muchas veces, con distintos espectáculos y emprendimientos artísticos desde la infancia. Yo estuve, por ahí la gente no se enteró. Ni vino, pero varios compañeros pueden dar fe que estuve cambiadito y sobre el escenario.

Fuera de cualquier broma para mí es una satisfacción, una motivación y jamás lo podría sentir como una presión porque Cañuelas para mí es un ámbito que siempre alimenta mis ilusiones. Supongo que irán a verme algunos buenos amigos así que será una función especial.

En el campo de las emociones es un regreso soñado, el cumplimiento del recorrido de una parábola. Entre los cuatro y cinco años yo actué ya más de una vez sobre ese escenario. No tengo muchas imágenes ni recuerdos concretos pero sí un registro sensorial, una marca en el cuerpo.

-Pasando a tu nuevo programa de radio, se define como "defensor de causas perdidas". ¿Cuáles son esas causas?
-Bueno, lo principal es que transcurre absolutamente fuera de la agenda. No me ajusto a ningún tema coyuntural y todo es porque sí, porque a mí me gusta o me parece que es un escarceo al elevamiento del espíritu. En este sentido hay cierta coherencia con la mayoría de los trabajos que llevan mi sello. Creo que la revolución hoy pasa por tener un discurso propio, aunque sea ingenuo, que se aparte de lo establecido por los medios o por las modas. Estar un poco corrido de la comparsa.

En un sentido más profundo, diría que es una nueva apuesta a gambetear la muerte que como sabemos es un partido perdido pero a mí me interesa el cómo se pierde, con qué armas, con qué estilo de juego. Por el programa me han llamado para ofrecerme notas con algunos de los participantes escandalomediáticos de Bailando por un sueño. Yo digo no, gracias, y me leo una poesía de Guillermo Etchebehere o paso un disco de Ricardo Espalter cantando en Telecataplum.

-¿Qué lugar ocupó la radio en tu trayectoria profesional?
-La más fuerte es como oyente. No recuerdo un momento donde la radio no fuera el telón de fondo de las acciones en mi casa. Supongo, por ejemplo, que mi padre pensaría en salvarnos con un acierto en la lotería y de ahí que para mí la voz de Roberto González Rivero -por nombrar a alguien- es una voz familiar. En Cañuelas tuvimos una muy linda aventura con LC 5 Radio Emisora Cañuelas con excelentes compañeros, ídolos del micrófono, como Diego Villalba o Héctor Gighliazza. Y he hecho programas en Mitre, Libertad, FM Show, Radio Brisas...

-¿No pensaste en hacer radio en Cañuelas?
-Sí, estamos trabajando en eso. El programa se va a emitir por FM Winner a partir del 7 de junio. Todos los sábados desde las 17.15 a las 20.00. Me fascina que la gente tenga la posibilidad de escucharlo y hacerme su devolución.

-Publicaste tres libros, hiciste periodismo, estás en radio, hacés teatro... ¿Qué te falta experimentar?
-Fabricar plantillas de toalla y estudiar para esculpir uñas. ¡Ojo que dije esculpir, con l en el medio!.

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