| VARIEDADES

Pequeñas historias del Cañuelas que no conocimos

Una ex esclava que vivió en nuestra ciudad hasta entrado el siglo XX. Un cura salesiano que exorcizaba el vino. Un novio que dejó plantada a la novia en el altar… Vivencias de gente de Cañuelas en su 195 aniversario.

Felipa, una ex esclava que vivió en Cañuelas. Fue sirvienta de Rivadavia. Caras y Caretas.

El partido de Cañuelas nació formalmente el 22 de enero de 1822, día en que fue designado el primer juez de Paz, Hilarión Castro, en el llamado "paraje de la Capilla del Carmen". Por lo tanto hoy se celebra el cumpleaños número 195 del distrito.

InfoCañuelas quiere celebrarlo con una serie de pequeñas historias de gente que vivió en estas tierras, rescatadas del archivo de la revista Caras y Caretas.


FELIPA LARREA DE LARREA

Desde hace veinte años habita en Cañuelas una anciana que nació en nuestro suelo 24 días antes de iniciarse la Revolución de Mayo, bajo el yugo de la esclavitud. La centenaria es la señora Felipa Larrea de Larrea, hija de un negro norteamericano llamado Juan, que fue esclavo del gobernador de Buenos Aires don Juan M. Larrea, y de una africana, Magdalena, sierva de don Patricio Salas. Fue comprada por doña Justa Visillac de Rodríguez, quien la crió en la Casa de Ejercicios, que aún existe en la esquina de Independencia y Salta. 

Sucesivamente sirvió en las casas de don Valentín Díaz, doña Josefa Lavalle y señor Marcó del Pont, casándose luego con Ignacio Larrea, que fue cocinero de don Juan Lavalle. Años después, ya libre, sirvió a don Bernardino Rivadavia.

Felipa ha tenido once hijos, el último de los cuales, Magdalena, que era su único sostén, acaba de fallecer a la edad de 59 años. La ex esclava se encuentra actualmente en la mayor miseria, sin amparo ninguno. 

A pesar de sus muchos años, conserva una memoria prodigiosa, recordando perfectamente muchos hechos ocurridos hace bastante tiempo, tales como el fusilamiento de Camila O'Gorman, que dice haber presenciado en Palermo, y que es el acontecimiento que más la ha impresionado en el transcurso de su prolongadísima existencia. 

La señora Larrea, con sus 100 años encima, continúa trabajando, ganándose la vida con las fatigas y penas que son de suponer, máxime ahora en que le falta la ayuda con que contaba hasta hace poco.

Publicado en Caras y caretas. Nro. 582, página 74. 27 de noviembre de 1909.


EL DESAPARECIDO

​El Dr. Córdoba, Secretario de la Municipalidad de Lobos, iba a contraer matrimonio a mediados del corriente mes con una señorita de Cañuelas, a cuyo efecto se trasladó a Buenos Aires e hizo algunas compras necesarias para la instalación de su nuevo hogar. Hospedábase en el Hotel Americano. Llevaba una vida muy arreglada, retirándose muy temprano de noche y no frecuentando sitios que le hicieran sospechoso de hombre de malas costumbres. 

Tres días antes de la fecha fijada para su casamiento, salió a las 7 P. M. del hotel, se despidió de un amigo y no se han vuelto á tener noticias de él. Extrañados la novia, su familia y los amigos de Córdoba, de que éste no hiciese acto de presencia en Cañuelas el día convenido, se sorprendieron primero é inquietáronse después, dando cuenta de sus temores á la policía. Desde entonces, y aparte de la labor que haya podido realizar la justicia, nada de cierto ha podido saberse.

Publicado en Caras y Caretas. Nro. 86, página 30. 26 de mayo de 1900.


JUSTICIA A LOS MÉRITOS

Señor don Joaquín Penadés. Muy señor mío.
La que suscribe, Catalina H. de Berroueta, vecina de este pueblo de Cañuelas, de 58 años de edad, se hace un deber en obsequio al señor Joaquín Penadés, hacer la siguiente declaración: que habiendo sufrido por espacio de 30 años de un reumatismo que me tenía martirizada y sin encontrar curación a pesar de haber hecho todo cuanto estaba a mis alcances por sanar de dicho mal, y no encontrando ya que hacer para mi alivio, recurrí al señor Joaquín Penadés domiciliado en la Capital Federal, calle Paraguay 665, el que al sólo tratarme con su sistema Curativo y sin drogas de ninguna especie me ha sanado en 10 sesiones que las hizo el año pasado (1904), habiendo yo dejado transcurrir este plazo solamente para convencerme de esta cura maravillosa que tan buenos resultados ha dado para mi terrible mal. En prueba de lo que dejo manifestado y en honor del señor Penadés hago esta declaración en Cañuelas, Provincia de Buenos Aires, a los 12 días del mes de Junio del año 1905. Firmado: Catalina H. de Berroueta, Vicente F. Berroueta, Bernardo Heguiaphal, Pedro Arhía, Miguel Haramburu, Juan Oyhenart y Juan A. Volrtaire. Los originales al público en la calle Paraguay 665 de 9 a 11 AM y de 2 a 5 PM todos los días hábiles.

Texto publicitario del consultorio de Don Joquín Panadés aparecido en Caras y Caretas. Nro. 368, página 17. 21 de octubre de 1905.


PASEOS DOMINICALES

En su número 2.078 del 30 de julio de 1938 Caras y Caretas publicó algunas fotografías de las damas cañuelenses a la salida de la misa, en la antigua Iglesia Nuestra Señora del Carmen.
En la secuencia fotográfica aparecen las señoritas Noemí e Irma García, Conti, Lía Vila, Elena Natal, Martínez, Urretavizcaya, E. Vázquez y Angélica Guzzetti y las señoras Juanita E. de Córdoba, Nélida V. de Graciano y Aurora V. Natal. También se muestra a las integrantes del coro parroquial que existía en la época.


CONFITERÍA INAUGURADA CON SERMÓN

Corno digno de conocerse publicamos el retrato del padre Antonio Pestarino, de la institución salesiana establecida entre nosotros, que se ha hecho célebre últimamente por un sermón que pronunció en la estación Uribelarrea, partido de Cañuelas en la provincia de Buenos Aires, con motivo de inaugurarse una confitería cuya prosperidad le interesaba.

La prensa en general se ocupó de dicha pieza oratoria en la cual se pregonaban las altas condiciones higiénicas del alcohol que se expediría en el establecimiento y al cual el sacerdote orador aseguraba haberle quitado «los demonios que hacen nocivas las bebidas vendidas en otras partes».

En Uribelarrea se fundó una botica en la cual también tenía algo que hacer la actividad del buen padre, pero no pudo prosperar y entonces se aprovecharon las instalaciones para establecer la confitería cuyos artículos preconizó en su sermón el inspirado orador sagrado. 
La instalación de la confitería se hizo con una manifestación y gran lujo de bombas y cohetes.

Publicado en Caras y Caretas. Nro. 210, página 45. 11 de octubre de 1902.

INFOCAÑUELAS

 

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